Descartan que Luciano llevase un arma cuando fue asesinado

Martes 10 de diciembre de 2019 | 07:00hs.
El hermano de Luciano señala dónde recibió el disparo el joven la madrugada del jueves. | Foto: Facundo Correa/Archivo
Carlos Cardozo

Por Carlos Cardozofojacero@elterritorio.com.ar

“Les tiraban piedras y ellos respondieron con balas.” La frase corresponde a unos de los vecinos del barrio La Cantera, de Apóstoles, donde fue asesinado Luciano Villalba (18) en un presunto caso de gatillo fácil. Como muchos, el jueves a la madrugada salió a la calle al oír los disparos de la Policía, en lo que luego se convertiría en una escena del crimen.
El relato de esta persona hasta ahora se corresponden con el avance de la investigación, que desmiente lo dicho por los efectivos policiales poco después del procedimiento: Luciano no estaba armado.
“Este procedimiento se vio entorpecido por un numeroso grupo de vecinos violentos, entre ellos Luciano Villalba, quien portaba un arma de fuego”, consigna el parte oficial que mandó el departamento de prensa de la Jefatura de la Policía de Misiones el último jueves. Los efectivos dijeron que era una pistola calibre 32 o 22.
Sin embargo, fuentes judiciales, policiales y gubernamentales que llevan adelante o siguen de cerca la pesquisa coincidieron desde un principio que este relato no tiene sustento. “Hasta ahora no fue probada la existencia de un arma”, señaló una voz autorizada en la víspera en el mismo sentido.
Esta hipótesis quedó confirmada también con las testimoniales. En la jornada de ayer declaró frente el juez Miguel Ángel Faría cerca de una docena de testigos -entre ellos los familiares de Luciano- y nadie refirió que el joven estaba armado. Dijeron sí, como viene informando este medio, que quiso evitar la detención de su hermano, arrojando piedras al patrullero.
“Venían balas de la Policía de todos lados. Le vuelvo a pedir a Luciano que pare, que ya le habían llevado a Chueco y ahí veo a Luciano que se agachaba despacito para agarrar más piedras, pero se ve que ya le habían dado. Se tiró y ahí no más se murió, quedó durito en el pastito”, dijo la madre de la víctima, Aída Noemí Piris (49), a El Territorio.
En el lugar se hallaron 15 casquillos y un cargador.
La mujer agregó que le pidió a los policías que regresen para asistirlos e incluso los corrió, pero éstos se fueron del lugar dejando al joven en el piso. Luciano murió estando en sus brazos, aunque luego lo llevaron en un vehículo particular hasta el hospital local.
La autopsia confirmó luego que el joven recibió un disparo que ingresó por el hombro derecho, rozó el corazón y salió cerca la axila izquierda.

Indagatorias
Los cuatros efectivos detenidos son un oficial subayudante de la Comisaría Primera, un sargento de la misma dependencia, un cabo de la Comisaría Tercera y un agente del Comando Radioeléctrico. En horas de la tarde de ayer fueron trasladados a la sede judicial, donde designaron abogados defensores.
Ante esto, la audiencia de declaración indagatoria quedó postergada para la jornada de hoy. En esa instancia, tendrán la posibilidad de dar su versión de los hechos o bien abstenerse a declarar, sin que esto sea considerado en su contra. Escucharán las pruebas recolectadas al momento y serán imputados formalmente.
A diferencia de lo ocurrido con el homicidio de Víctor Márquez Do Santos (16) en Santa Ana, el juez Faría solicitó inmediatamente que en el caso intervengan los profesionales de Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (Saic) del Poder Judicial y los expertos en criminalística de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA).
Los investigadores avanzan sobre el análisis de los teléfonos celulares y las armas incautadas, lo que permitirá establecer de dónde salió la bala 9 milímetros que le quitó la vida a Luciano.

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