La Justicia de instrucción confirmó alerta previa al deceso de Ayhlén

Domingo 17 de noviembre de 2019 | 07:00hs.
La madre de la víctima está detenida por abandono de persona.
Por Daniel Villamea

Por Daniel Villamea Corresponsalía Oberá

En su edición del pasado 16 de octubre, El Territorio publicó en exclusiva detalles de un informe socioambiental presentando ante el Juzgado de Familia de Oberá que alertó sobre el “alto riesgo de vida” de Aylhén Rocío Mattos (18) y solicitó la urgente intervención de organismos pertinentes.
El documento fue recepcionado por las autoridades judiciales el 6 de septiembre, es decir 35 días antes del deceso de la joven discapacitada a causa de desnutrición severa, hecho por el que permanece detenida su madre, Teresita del Rocío Mattos (37).
En consecuencia, la semana pasada el Juzgado de Instrucción Uno de Oberá, actualmente subrogado por el juez de instrucción Tres de San Vicente, Gerardo Casco, solicitó una copia certificada del citado informe socioambiental para incorporar al expediente del caso Aylhén. 
Dicho escrito fue redactado por la licenciada Laura Cristina Bida en el marco de un proceso por la responsabilidad parental de la hermana más chica de la joven fallecida, actualmente de cinco años. 
Ahora, el magistrado interviniente pretende analizar la presunta responsabilidad o negligencia que podría caberles a los funcionarios del Juzgado de Familia que tomaron conocimiento del estado de la víctima y no actuaron en consecuencia.
Incluso, tal como confirmó este matutino, el Superior Tribunal de Justicia (STJ) remitió un oficial al Juzgado de Instrucción Uno solicitando copia del expediente para su análisis, incluido el informe de la trabajadora social.
Asimismo, el máximo órgano judicial de la provincia solicitó copia de una denuncia contra el abuelo materno por presunto abuso sexual en perjuicio de Aylhén. La causa se tramita en el Juzgado de Instrucción Dos y se inició por una denuncia de la progenitora.

Nuevas medidas  
Si bien Teresita del Rocío Mattos fue imputada por abandono de persona doblemente agravado por muerte y el vínculo, en lo que va de la instrucción quedaron expuestas varias circunstancias que la ubican en el rol de víctima, como antecedentes de abuso intrafamiliar, intentos de suicidio y falta de contención de su familia y el estado. 
Pero no sólo eso, ya que Mattos fue diagnosticada con trastorno límite de la personalidad (TLP), una enfermedad psiquiátrica que requiere tratamiento y medicación.
Al respecto, además de agregarse el informe de la trabajadora social al Juzgado de Familia, la semana pasada el juzgado de instrucción dispuso que el próximo miércoles deberá comparecer la abuela materna, quien residía con su hija y sus nietas en Oberá, aunque luego del deceso viajó a Posadas y desde entonces no regresó.
También se giraron actuaciones para fijar turno para la evaluación psicológica y psiquiátrica de la imputada por parte de profesionales del Cuerpo Médico Forense.
Por otra parte, desde la defensa de Mattos presentaron un escrito apelando el rechazo excarcelación extraordinaria en base a los antecedentes psiquiátricos de la imputada y la medicación que toma a diario. 
“Ha sido víctima de abuso sexual intrafamiliar y a la fecha ha tenido tres intentos de suicidio, ello sumado a la grave condición que padecía su hija Aylhén Rocío Mattos, a la difícil situación económica que atravesaba, a la falta de contención por parte de su familia y a la ausencia de las instituciones que debieron darle apoyo”, argumentaron en el pedido de excarcelación.

Informe revelador
En el informe socioambiental referido al comienzo de esta crónica, la trabajadora social Bida escribió: “En un momento de la entrevista la perito ingresó al dormitorio de la joven Aylhén, donde se encontraba durmiendo en posición fetal tapada con una colcha. La abuela se acerca y destapa su cabeza, despertándose la joven y tratando de sentarse, con dificultad motriz aparentemente. Se pudo observar su extrema delgadez, en un estado de salud física, a simple vista, deplorable que impresionó a la perito. Situación que lleva a solicitar a V.S. (Vuestra Señoría) una intervención urgente para salvaguardar la vida de la joven”.
Lamentablemente, la asistencia que reclamó la profesional nunca llegó y 35 días después se produjo el deceso de la joven discapacitada. 
La víctima tenía dos hermanitas, de 13 y 5 años, quienes están al cuidado del padre y la abuela paterna, respectivamente, puesto que son fruto de diferentes relaciones. 
Por ello, en el marco de una demanda de responsabilidad parental una de las partes, el 27 de agosto pasado la licenciada Bida visitó el departamento de avenida Andresito 944 donde residían Aylhén y sus hermanas junto a su mamá y la abuela materna. 
Dicha información fue recepcionada el 6 de septiembre por Vanessa González Puczko, secretaria del Juzgado de Familia de Oberá, tal como lo certifica el sello de entrada.  
La descripción que oportunamente realizó la trabajadora social, quien especificó que el 27 de agosto encontró a Aylhén “durmiendo en posición fetal”, coincide con el modo en que su madre la encontró sin vida el 11 de octubre pasado, tras lo cual dio aviso a la Policía y se disparó la investigación. 
La profesional citó que le comentó a la abuela materna que “veía a la joven muy flaca, que no estaba bien así, a lo que responde la abuela: Aylhén está bien de salud, su cuerpo es así porque tiene poca movilidad y eso le suele pasar a las personas enfermas”. 

“Alto riesgo de vida”
De todas formas, Bida dejó constancia de que la “extrema delgadez podría estar relacionada con la discapacidad o cierto descuido o falta de asistencia diaria. No pudiéndose constatar la asistencia de Aylhén a controles médicos que habría tenido en el último tiempo con el pediatra, a partir de la acreditación de certificados que se le solicitó a la señora Teresita del Rocío”. 
En ese contexto, consideró que la joven discapacitada “sería el miembro familiar más vulnerado en sus necesidades y derechos. Por lo que se solicita a V.S. que la situación sea urgentemente abordada por los organismos pertinentes”. 
Además, si bien hacía apenas dos meses que residían en el lugar, se citó el aporte de vecinos que indicaron que Aylhén pasaba encerrada todo el día. 
“No observarían sacarla del interior de la casa, sacarla al sol. En ocasiones, cuando la abuela viaja a Posadas y la madre quedaría a su cuidado, tendería a salir y dejarla encerrada por varias horas, sola”, subrayó el informe. 
Según se notificó al Juzgado de Familia el 6 de septiembre, la progenitora de la joven fallecida tenía como prioridad la práctica de ballet, el bordado de trajes típicos (ya que integraba una colectividad que participa en la Fiesta Nacional del Inmigrante) y salidas con su pareja, dejando varias horas sola a su hija.
En consecuencia, el dictamen profesional indicó que tanto Teresita del Rocío Mattos como su madre presentaban “ciertas limitaciones para poder sostener el cuidado, trato, relación con las niñas, que involucraría el bienestar general de las mismas, lo que se podría ver reflejado en el estado general de Aylhén y el uso del tiempo que tendría la señora Teresita del Rosario para cuestiones personales por sobre las de los miembros del grupo familia”.
Por ello, la profesional sugirió “el abordaje de la situación integral de la salud de la joven Aylhén Rocío Mattos, donde se podría inferir su alto riesgo de vida, dando intervención a los organismos pertinentes”. 

Presunto abuso

A principios de año, Teresita del Rocío Mattos denunció a su propio padre por abuso sexual en perjuicio de la joven discapacitada, ahora fallecida. La denuncia fue radicada ante la Comisaría de la Mujer de Oberá y se instruye en el Juzgado de Instrucción Dos. Asimismo, oportunamente la madre de la Aylhén realizó un descargo a través de Facebook, lo que a su vez habría derivado en una ruptura con parte de su familia. “A los 11 años me pasó a mí, por muchos años siguió, hoy le pasó a mi hija mayor en un estado de vulnerabilidad total. Yo amaba a mi papá y abusó de mi hija. Cómo seguir en familia? Somos pocas y la culpa inmensa de no poder cuidarla y confiar planamente a mi viejo. Somos una familia que quebrantó la fe, quebrantó los lazos, por el 90 por ciento de los abusos son intrafamiliares. La culpa no es mía, el sentirme sucia, apareció mi TLP como consecuencia y no somos culpables. Somos víctimas”, escribió en aquella oportunidad. Al respecto, el domingo pasado El Territorio publicó una carta abierta escrita por la imputada, mediante la cual aseguró que ella misma fue abusada por sus dos hermanos.

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