Liberaron a los únicos sospechosos por el homicidio de Hilda Danyluk

Sábado 4 de julio de 2020 | 04:00hs.
Por Daniel Villamea

Por Daniel Villamea Corresponsalía Oberá

A poco de cumplirse un año del homicidio de Hilda Danyluk (75), quien residía en el paraje Kilómetro 38 del municipio de Campo Viera, la Justicia de instrucción otorgó la falta de mérito a los dos principales sospechosos que tuvo el expediente desde un primer momento.
En consecuencia, actualmente no hay ningún detenido y el crimen continúa impune. Tampoco se informó sobre nuevas líneas de investigación. 
Según fuentes del caso, los sospechosos fueron beneficiados con la falta de mérito por un año. En tanto, si en dicho lapso no se hallaran nuevos elementos de prueba, se dictaminará el sobreseimiento definitivo. 
Los implicados estuvieron detenidos desde finales de agosto del año pasado, cuando un sujeto los relacionó con el asesinato de Danyluk, aunque luego los investigadores no dieron con el arma homicida ni con los 200.000 pesos del botín.
Un dato no menor indica que con el avance del expediente el testigo se desdijo de casi todas las acusaciones iniciales y argumentó que habría sido presionado por la Policía. 
Apuntó directamente a personal de la División Investigaciones de la Unidad Regional II. 
Con relación al hecho, la víctima falleció el 15 de agosto del año pasado debido a la grave lesión que padeció al recibir un disparo de escopeta en una pierna durante un robo perpetrado 48 horas antes por al menos dos sujetos, según confirmó la propia septuagenaria. 
“Seguro que le dispararon para que diga dónde estaba la plata, porque no iba decir así nomás. Es una injusticia lo que hicieron, no hay palabras”, comentó entonces Antonio Gliñañuk (66), esposo de la fallecida. 

El peor final
Gliñañuk confirmó que los delincuentes robaron 200.000 pesos en efectivo y una motosierra. Además, precisó que la mujer le mencionó que fueron dos los ladrones y que uno de ellos le disparó con una escopeta recortada. 
Recordó que vivió 20 años con la señora Danyluk, quien tuvo seis hijos de un primer matrimonio, tres mujeres y tres varones. 
“Entre nosotros no tuvimos hijos porque yo no puedo tener, pero siempre vivimos muy felices. En el 2004 perdí una pierna por una infección y ella me cuidó mucho. A pesar de que me llevaba casi diez años, siempre fue muy guapa y hasta el último día trabajó en la chacra”, recordó emocionado en ese momento.
Con relación al día del hecho, mencionó que a media tarde se dirigió al pueblo en su camioneta para comprar carne y otras mercaderías, mientras que su esposa quedó haciendo algunas tareas del hogar. 
También rememoró el momento en que la halló tendida sobre un charco de sangre, alrededor de las 19 del martes 13 de agosto. 
“Me bajé de la camioneta y escuché que me llamó: ‘Me pegaron un tiro, nos robaron’, me dijo. Estaba muy dolorida y había perdido mucha sangre. Como acá no hay señal para llamar a la Policía, me fui hasta la casa de un vecino y le pedí me ayuden. Ellos avisaron, después vino la ambulancia y le llevaron al hospital”, detalló.   
Comentó que en la misma escena del crimen su mujer manifestó que eran dos los ladrones y que querían plata. Asimismo, la víctima aseguró que no reconoció a los delincuentes. 

Golpe planificado  
Según Gliñañuk, los asesinos habrían aguardado que se ausente para irrumpir en la propiedad, donde encontraron sola a la mujer. 
Incluso, comentó que luego del hecho, efectivos de la Policía rastrillaron las inmediaciones y encontraron huellas en torno a la vivienda. 
Al respecto, opinó que “estaban escondidos y esperaron que yo salga con la camioneta. Por las manchas de sangre, capaz que mi señora fue al gallinero a juntar los huevos y ahí le sorprendieron. Ella se habrá resistido, porque quedaron sus chinelas en el patio. Los ladrones entraron a la casa y revisaron todo porque querían plata”. 
Especuló que “capaz le dispararon en la pierna para que les diga dónde estaba la plata. También tenía como golpes, pobrecita. Primero le habrán judeado para que diga, y después le pegaron el tiro”.
Con relación al dinero que había en la vivienda, Gliñañuk precisó que tenían 200.000 pesos guardados un ropero, monto que fueron ahorrando durante varios años.
“Mi señora cobraba su jubilación y la pensión del marido, y yo también soy jubilado. Aparte tenemos algo de té y fuimos ahorrando para el momento en que haga falta”, indicó. 
En primera instancia la víctima fue trasladada al hospital Samic de Oberá, aunque luego fue derivada al Madariaga de Posadas, donde falleció 48 horas más tarde. 

En cifra

200.000

Quienes ingresaron a la propiedad de la víctima en el paraje Kilómetro 38 se llevaron una motosierra y 200.000 pesos en efectivo como botín.


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