Retomar el contacto de vida

Domingo 31 de mayo de 2020 | 04:00hs.
A pesar de que los abrazos aún están un tanto vetados, la satisfacción de poder volver a un hijo que estaba lejos, un nieto que vive en la otra punta de la ciudad o un hermano que cumplió años, se hizo carne este fin de semana. Los encuentros familiares -aún bajo protocolo y restricciones- son un hecho en Misiones y las emociones se potenciaron. “Ese amor así en estado puro no se puede sentir por WhatsApp”,  resaltó Edelmira de Lima (ver página 22).
“Yo creo que era muy necesario para las mamás que tenemos a nuestros hijos lejos. Todo bien que tenemos celulares, que nos podemos ver, pero el contacto es otra cosa”, coincidió Ángela Aidar (55) con la voz quebrada tras poder ver finalmente a su hija Dania Ríos (27, cumplidos en cuarentena). Ángela vive en San Javier y Dania en Posadas, su último encuentro había sido por los carnavales en febrero.
“Sólo tengo una hija y verla no es lo mismo que escucharla. Sentir el olor a hija no se compara con nada. Lloré, la abracé mucho, necesitaba ese contacto”, deslizó Ángela que estuvo contando los días esta semana para el reencuentro de ayer. “Me emocioné antes, durante la espera.. Yo me cuidé, hice la cuarentena estrictamente tuve que salir sólo para ir a la farmacia o al médico, pero creo que esto es muy necesario esto para todos”, cerró.
En la misma línea, Cristina Cuenca (63 cumplidos en cuarentena) manifestó que “lo que más extrañé fue a mis nietas que no las vi como 40 días”. Tras ese plazo, la abuela confesó que “me fui a verlas toda disfrazada por el protocolo porque no aguanté más, me estaba por morir de tristeza”.
Además, con una gran familia acostumbrada a reunirse, Cristina estuvo relativamente cerca de sus cuatro hijos, pero no tuvo un pleno contacto con todos. “Extrañé mucho a Valeria (39), mi hija que vive en Garupá y como ella toma inmunosupresores, es una persona en riesgo”, remarcó. “Extrañé ver a mis hermanos porque soy muy familiera, muy apegada y a la que extrañé más también es a mi cuñada Nilda (que vive en Jardín América) porque cada semana, cada diez días siempre nos veíamos. Y a mi sobrinada porque somos de juntarnos a comer juntos, a charlar, contarnos nuestras cosas”, sumó, llena de afectos.
Así, estimó que “el reencuentro va a estar bueno, pero como somos familia numerosa, va a ser por tandas”, avizoró entre risas.
Los nietos son para los abuelos una fuente de complacencia y felicidad constante, porque, excepto en casos extraordinarios, ya no tienen obligaciones de crianza, sino sólo el placer de mimarlos y verlos crecer. Y tal como los cambios en los niños son tan cotidianos, la falta de apego se siente más arduamente con los pequeños. Se dice que el primer año de vida es el de mayor crecimiento en los seres humanos y Valentino Páez nació en plena cuarentena, por lo que sus familiares no pudieron conocerlo en persona. 
Sus abuelos paternos tuvieron un acercamiento en la internación, pero su abuela materna, que vive en Oberá lo soñó casi 80 días y ayer finalmente tuvo la oportunidad de auparlo por primera vez.
“Nació Valentino y a los días ya comenzó la cuarentena”, comenzó recordando Flavia, la mamá del bebé que si bien disfrutó la soledad de los primeros días, cree que esta rehabilitación de visitas y salidas recreativas, son realmente “un alivio”. 
“Estuvimos los tres solos todo este tiempo. Mi bebé y yo no salimos, sólo fuimos al pediatra y mi pareja va a trabajar y vuelve. Pero como padres primerizos queríamos compartir todo con nuestros seres queridos”, refirió. 
A fin de cuentas, el esperado encuentro con los abuelos fue por turnos respetando la modalidad vigente. “Los abuelos paternos vinieron a compartir una merienda, trajeron masas, tomamos un café y charlamos y charlamos... creo que ahora me siento más aliviada, mucho más liviana, porque tenía esta necesidad de conversar, de contar, de compartir”, expresó Flavia. Y reflexionó, “nosotros cumplimos la cuarentena plenamente, estuvimos en casa, pero los tiempos se hicieron muy largos. Los primeros días solos vinieron ideales para lograr el vínculo con mi bebé. Pero las últimas semanas fueron difíciles. Poder ver cómo los abuelos conocen a Valentino, disfrutan y cómo también él toma todo esto nuevo, es algo hermoso”.
Aunque amigos y parientes deberán esperar, ese potente lazo que da la consanguinidad, estar cerca de quienes forman parte de nuestra historia genética, emocional, de vida, es el aliciente necesario para seguir transitando con más fortaleza, lo que queda de cuarentena. 

PARA AGENDAR

APP Misiones Digital
Tanto para salir a caminar, circular o visitar a familiares, se debe descargar esta aplicación del gobierno para demostrar que no se está rompiendo la cuarentena.

  • La Policía de la provincia mantendrá los operativos de control del cumplimiento de protocolo. 
  • Una vez descargada, se debe ingresar a la opción autoevaluación. Revisar que la ubicación del aparato esté activada.
  • Se corroborará el número de teléfono a través de un código que llegará por mensaje. 
  • Se completan los datos personales.
  • Ingresar a “Mis actividades”, para marcar qué actividades realizar.  
  • Se presiona Aceptar para finalizar el trámite.

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